La hipoacusia, pérdida de audición o sordera, se detecta por los síntomas y se evalúa por medio de una revisión otorrinolaringológica o audiológica; concretamente con la realización de las correspondientes audiometrías.

La hipoacusia puede aparecer en cualquier momento de la vida y estar motivada por diferentes causas que dan lugar a distintos tipos de sordera, siendo la más habitual la presbiacusia que va asociada a la edad: suele aparecer sobre los 65 años de edad, pero a las personas que viven en ambientes de mucho ruido ambiental, les empieza antes; a partir de los 50 años. Ver más en este enlace.

Para prevenir su avance y combatir sus efectos es recomendable realizarse revisiones auditivas de forma periódica: a partir de los 60 años si la vida ha transcurrido en ambientes no demasiado ruidosos y a partir de los 50 años si ha transcurrido en ambientes ruidosos. También se ha de acudir a un especialista en audiología ante cualquier evidencia o incidencia que pueda estar asociada con una pérdida auditiva.

Aunque la mayoría de los casos de hipoacusias graves se concentran en países de pocos recursos. Las dificultades auditivas son, cada vez más, un problema también de los países desarrollados, porque muchas personas  sometemos a nuestros oídos a demasiado estrés. Los ruidos cotidianos de las grandes ciudades sumados al uso de aparatos electrónicos con un elevado volumen (y habitualmente con cascos) aumentan el riesgo de padecer hipoacusia. Aunque los casos de hipoacusia suelen darse con más frecuencia en la edad adulta, debido al estilo de vida actual, cada vez hay más casos de pérdida de audición en jóvenes.

¿Cuáles son los primeros síntomas de hipoacusia?

  • Imposibilidad o dificultad para seguir las conversaciones de dos o más personas
  • Necesidad de realizar grandes esfuerzos para oír en un entorno ruidoso o cuando hay ruido de fondo
  • Confusión entre sonidos parecidos
  • Dificultades para oír las voces agudas (de mujeres y niños)
  • Tendencia a elevar el tono de voz cuando no es necesario

En ocasiones, la hipoacusia puede estar relacionada con otros síntomas como falta de equilibrio o sensación de mareo, percepción de zumbido o de presión en el oído.

¿Qué puede ocasionar la hipoacusia?

  • Cera en el conducto auditivo externo
  • Lesión en los osículos (huesos diminutos), situados justo detrás del tímpano
  • Presencia de líquido en el oído debido a una infección
  • Cuerpo extraño situado en el conducto auditivo externo
  • Perforación o cicatriz en el tímpano causada por una infección
  • Enfermedades infecciosas, como sarampión, meningitis, paperas y escarlatina
  • Exposición regular a ruidos altos
  • Consumo de algunos medicamentos
  • Golpes y fracturas
  • El paso de los años (hipoacusia asociada a la edad)
  • También puede ser debido a causas genéticas, a infecciones durante el embarazo y/o a complicaciones en el parto

Aproximadamente, la mitad de los casos de hipoacusia se pueden prevenir.

Se dice que una persona sufre pérdida de audición cuando su umbral de audición en ambos oídos es igual o inferior a los 25 decibelios (dB). La hipoacusia puede ser leve, moderada, grave o profunda y afectar a a uno o ambos oídos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el 50% de los casos de pérdida de la audición se podrían evitar mediante la prevención primaria.

Si quiere saber si tiene o no pérdida de audición, pídanos una cita en el telf. 91 533 68 90 Federópticos Orense y nuestro Audioprotesista, Oscar Esteban, le hará las correspondientes pruebas y le informará. Somos expertos en detección y tratamiento de hipoacusia. Si desea más información, no dude en pedir una cita informativa o escríbanos a info@federopticosorense.com Estamos “a la orden”.

 

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